Intentamos que a nuestros niños les vaya lo mejor posible en todas las facetas de la vida. Que saquen buenas notas, que destaquen en sus clases de tenis, que tengan buenas relaciones con otros niños, etc. Todo esto es genial, y sin duda va a beneficiar a nuestro hijo pero, en ocasiones, olvidamos prestar atención a una de las cosas más importantes que pueden aprender: quererse a ellos mismos.
Hacer que tus hijos tengan una buena autoestima, es decir, conseguir que sean capaces de aceptarse y de quererse a ellos mismos, es una de las cosas más importantes que se les pueden enseñar.
Poseer una buena autoestima previene el sufrimiento mental y nos acerca al bienestar psicológico puesto que nos hace más resistentes a las dificultades que puedan aparecer en nuestro camino.
La autoestima empieza a forjarse durante la infancia, y cómo se lleve a cabo este proceso será determinante para el resto de la vida del niño. Por suerte se trata de un aprendizaje a largo plazo (y que se puede seguir desarrollando a lo largo de la vida) en el que los padres tienen mucho que decir. Se trata de un proceso en el que tú puedes desempeñar un papel activo.
Para ayudarte en este cometido tan importante te proponemos algunos consejos generales que te van a ser de gran utilidad. Intenta ir incorporándolos poco a poco en tu día a día y en el de tu hijo. Como hemos comentado antes se trata de un trabajo a largo plazo que requiere constancia.
Dile las cosas que hace bien. Tu hijo está empezando a crear el concepto de sí mismo, y es un momento idóneo para hacerle ver que es capaz de hacer muchas cosas bien. Esto le dará seguridad para proponerse nuevos retos. Cuando consiga un objetivo, por pequeño que sea, hazle saber que lo valoras y lo celebras.
Valora sus opiniones. Independientemente del contenido de la opinión, lo importante es que valores su aportación, aunque luego la decisión la tomes tú. Esto hará que se sienta un miembro importante de la familia.
Dale responsabilidades. Es importante que el niño vea que es capaz de hacer cosas por sí solo. Las tareas siempre deben estar ajustadas a su edad. Si no dejamos que el niño vaya siendo responsable al final tendrá la sensación de no poder hacer nada solo.
Enséñale a tolerar las frustraciones. Para esto tiene que aprender a valorar sus esfuerzos y los pequeños pasos que va consiguiendo intentando mejorar y no desanimándose cuando las cosas no salgan como él esperaba. Sobre todo porque el éxito depende de muchos factores, no solo de él y de su esfuerzo.
Y sobre todo, dedícale tiempo a tu hijo. Tiempo para conocerle mejor, preocuparte por sus cosas, conocer sus gustos, sus temores, sus amistades… Se sentirá valorado y entenderá que es importante para tí además de mejorar la comunicación entre vosotros.

CONSEJOS PARA AUMENTAR LA AUTOESTIMA DE TU HIJ@
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